martes, 27 de octubre de 2009

ESTÁS CONDENADO A LA SOLEDAD



Declarado culpable de culpabilidad con el agravante de la ignorancia. Tu pena es la soledad.
- ¿ No recuerda a Bergman ?.- , naturalmente.

Te deslizarás boca abajo en el laberinto de la masa, la muchedumbre girará sobre ti cual espiral serpenteando tus vísceras y callarás ante el reproche de los otros.
Con tu mente quisieras apartar al prójimo, pero el individuo te atosigará hasta la linde, y sin embargo..., sin embargo en cada poro sufrirás la amarga soledad.

Hablas por hablar, escuchas por compromiso, oyes y volteas con gestos, sonries atribulado y...lloras en soledad de tanta incomunicación.

Escasos los momentos en los que persona alguna no te acompañe, añoras el silencio, mientras tu penar es la mudez hiriente.

Te queda el eco helado de lo oído que como escalpelo henderá tu alma un poco más, cada instante, cada instante.

6 comentarios:

Natalia Pastor dijo...

Incluso rodeada de una multitud, de seres que teóricamente son queridos;sentados alrededor de la mesa para celebrar el cumpleaños del abuelo o la Nochebuena,o en esa boda de aquel primo que siempre te pareció detestable y ahí está con su chaqué y esa sonrisa estúpida, o esa reunión de cacatuas que decían que eran tus amigas...
Soledad.

Morgenrot dijo...

Natalia, es la soledad en compañía, la soledad que asola nuestro mundo.

Me alegro leerte por aquí de nuevo y con ese estupendo y hermoso comentario.

Besos fuertes,

Sabemos lo que somos dijo...

Podemos tener muchos amigos y seguir estando solos, entonces debemos preguntarnos si de verdad queremos vivir de ese modo. El hombre es sed de un amor incondicional, un amor que nos retire de la soledad y dé sentido a nuestro sufrimiento....¿ De donde proviene?

Un beso Morgenrot!!

Rocío

Gutiforever dijo...

Habían pasado la tarde en el hotel.
Se habían amado, y ella, por un instante se quedó dormida entre sus brazos.
Ahora estaba frente a él, en aquel bar del centro donde todos los viernes noche, iba de tapas con su marido.

Estaba allí, y él la miraba fijamente mientras G acariciaba la mejilla de su marido con un dedo, como si fuera el aleteo de un pajarillo.

Allí estaba y ella lo ignoraba.
Paseó su mirada sobré él como si fuera invisible,traslucido.
Se sintió solo en aquel bar, rodeado de una multitud vociferante.
Se sintió solo siendo el "otro", como los últimos quince años.
Pagó su "gin-tonic", salió a la calle, y su soledad se fue con él.

Morgenrot dijo...

Rocío, gracias por tu inteligente comentario, que no tiene más respuesta que Una. Ese Amor sólo puede venir del Ser Único.

Buscando aquí podemos observar algún reflejo.

Un fuerte beso

Morgenrot dijo...

¡ Qué alegría que vuelvas por aquí, Guti !

Tu historia, empapada de inteligente sensibilidad, como suele ser, es digna de un post de soledades, amores , engaños, angustías... de la vida misma.

Gracias por esta historia que guardo desde ahora como un hermoso regalo.

Un fuerte abrazo